Consejos sencillos para adherirse bien a un seguro
A la hora de iniciar los trámites necesarios para emprender un camino seguro, valga la redundancia, hacia la buena escogencia de un seguro, es probable que dejemos pasar ciertos puntos. Con el propósito de que podamos evitar acciones legales que nos puedan perjudicar de una manera u otra, es imprescindible que tengamos en cuenta las siguientes ideas.
No son difíciles de recordar y mucho menos de seguir. Si usted piensa que no puede cometer algún pequeño error que le puede convertir su proceso de adhesión a un seguro en algo complicado, trate de recordar estas pequeñas recomendaciones. Usted se lo agradecerá por mucho tiempo.
No trate de incluir a personas menores de edad como titulares. Se lo decimos porque hay falsificaciones de documentos en donde la realidad dicta que una persona no es apta según la ley para mostrarse como la responsable de un seguro. No piense que las autoridades no se darán cuenta; es preferible que usted desista de esta idea tan pronto como empiece a manejarla, o bien, puede hablar con la aseguradora si puede hacer una excepción para que realice este trámite. Es para su tranquilidad y seguridad.
Sea honesto(a) con respecto a la declaración de seguros. Hay muchos individuos que, ¡por impresionar!, exponen una cifra más alta de activos, o enumeran una cantidad impresionante de artículos que en realidad no tienen nada que ver con su patrimonio real. No deje que esto le pase a usted; revise bien su lista en esta oportunidad, haga un inventario serio sobre los montos a cubrir y esté seguro(a) de que esto le beneficiara más. No lo dude.
Exponga claramente su situación judicial. Si usted en algún momento tuvo problemas con la ley por el motivo que sea y este problema o estos inconvenientes se han solucionado, infórmeselo oportunamente a la aseguradora. Ella tiene el derecho a saber esto en caso de que se presente alguna confusión al respecto y esta no sepa cómo responder si se presenta la oportunidad. Es una medida justamente democrática.
Escoja el seguro que realmente necesite. No acapare. Defina bien su seguro y… ¡tómelo tranquilamente!

