Un seguro médico seguro

seguro medicos en China aportan a la salud de muchos campesinos

Una buena estrategia de venta de los seguros de todo tipo, es que es mejor mil veces tenerlo y no usarlo, que necesitarlo y no tenerlo. La gran mayoría de las personas que adquieren un seguro de vida, de gastos médicos mayores, de vehículo, de siniestro, etc. lo hace más como un talismán contra la mala suerte que con la certeza de que durante el periodo de vigencia, no va a tener ninguna necesidad de la protección.

Claro que hay uno que otra persona que contrata un seguro para luego tratar de sacarle ventaja a la aseguradora con algún chanchuyo más o menos elaborado, pero estas empresas tienen tan bien armado su negocio, que rara vez se le cuela algún cobro indebido.

No obstante esto, aún los más expertos coinciden en que existe una sustancial falta de certidumbre respecto a un efecto causal entre la posesión de un seguro de gastos médicos vigente, y la utilización de los servicios de atención médica. Y es que mucha gente asegura su carro y luego urde un robo para cobrar a la compañía aseguradora, a algunos les va bien con la trampa, y otros que salen a pasear en el carro que les habían supuestamente robado, terminan en la cárcel. Lo cierto es para esto no fueron creados los seguros.

Pero tratándose de los seguros médicos, la cuestión cambia, porque las propias empresas aseguradoras ofrecen, en conjunto con médicos, hospitales y laboratorios, servicios y productos que al contrario de lo que comúnmente aceptado, invitan a hacer uso del contrato. En efecto en muchos países en algunas agencias de seguros han logrado que para quienes acudan a su chequeo anual, o a hacerse sus estudios periódicos de laboratorio, el cliente reciba un descuento con sólo exhibirse como asegurado, se llega al caso de que tienen convenio con algunas clínicas odontológicas que le hacen un diagnóstico y limpieza anual totalmente gratis, por cada uno de los asegurados, lo que equivale a un ahorro.

Recientemente se dieron a conocer los resultados del estudio The Effect of Health Insurance Coverage on the Use of Medical Services, elaborado por Michael Anderson, Carlos Dobkin y Tal Gross. A muy grandes rasgos, el principal hallazgo de la investigación fue que cuando una persona no tiene o ha perdido la cobertura de seguro, reduce hasta un 40% la probabilidad de que un enfermo o un accidentado acuda a los servicios de emergencia, y que la probabilidad de admisión hospitalaria caiga hasta un 61%, datos que por sí mismos probarían que independientemente de lo mal que se sienta uno, la piensa dos veces antes de enfrentarse a los probables gastos que tendrá la atención hospitalaria.

Se ha logrado detectar que las personas sin seguro médico son malos consumidores de cuidados preventivos, como podrían ser los exámenes diagnósticos y los chequeos rutinarios, siendo que la lógica debería ser exactamente lo contrario, que por no tener protección para los gastos fuertes, trate de mantener la salud a través de los gastos menores.

También es cierto que los no asegurados son más proclives a ser hospitalizados por condiciones de salud que no requerirían de hospitalización si se hubieran atendido a tiempo, estas dos conductas son sintomáticas de que cuando los individuos pierden el seguro de gastos médicos, alteran de manera radical su consumo de cuidado de la salud, trayendo como consecuencia, a veces inmediatamente y a veces pasado algún tiempo, severas afectaciones a su bienestar y salud general.

Cuando se es hijo de familia y está protegido por el plan de salud de los padres, o cuando se tiene cobertura de un seguro médico por parte de la empresa para la que trabaja en la mayoría de los casos se «abusa» de los servicios a los que tiene derecho, es decir procurará cuidarse con cargo a ellos. Sin embargo cuando el hijo abandona la casa, y la protección del seguro paterno o cuando sufre un despido y pierde el seguro, es muy probable que no esté en condiciones inmediatas de sustituir esa protección, siendo otras sus prioridades económicas. Si no tiene para contratar un seguro, también es probable que no disponga de recursos para pagarse estudios de laboratorio u atención hospitalaria especializada, sobre todo si se perciben desde fuera como caros de entrada.

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